"La senda del desconsuelo. Cómo afrontar el duelo"


El duelo es el proceso de adaptación emocional que sigue a cualquier pérdida: pérdida de un ser querido, pérdida de una relación, del trabajo, etc. Es en momentos de crisis cuando más frecuentemente las personas atravesamos circunstancias de pérdida que nos llevan a vivir un duelo.

Tenemos que aprender a vivir el dolor de la pérdida con las emociones adecuadas: a través de la tristeza, la angustia, el desánimo,... pero nunca a través del miedo, la ira, o la violencia. Dejar pasar a la tristeza y al dolor emocional  para ir aceptando los acontecimientos poco a poco sin buscar culpables (ni en nosotros mismo, ni en los demás). No podemos quedarnos anclados en las quejas, en los reproches, eso solo alarga más es sufrimiento y el proceso.



El duelo es un proceso psicológico que se pone en marcha cuando perdemos algo o a alguien. Aprender a normalizar y vivir el duelo desde pequeños es primordial ya que a lo largo de nuestra vida serán muchas las situaciones que atravesaremos que nos provocarán este proceso, como:

o   Pérdida física de un ser querido

o   La pérdida sentimental de la pareja, perdida de una relación amorosa.

o   Pérdidas de las mascotas que nos acompañan en muchas épocas de la vida.

o   Un abordo …

            Pero el duelo también está vinculado a otras pérdidas materiales,  que en épocas de crisis como la que lamentablemente nos toca vivir hoy pueden darse con mayor frecuencia como;

o   La pérdida de un empleo

o   La pérdida del estatus económico.

o   Incluso la pérdida de la salud. Etc.

 
El proceso de duelo es un proceso lento y doloroso, se elabora en cada recuerdo, en cada mirada atrás, en cada pensamiento, en cada esperanza y en cada evocación del momento compartido.

Será tanto  más duro cuanto más  se ponga en evidencia que lo perdido nos sostenía: cuando alguien a quien amamos nos deja parece que el mundo se cae a nuestros pies, cuando perdemos el trabajo nuestro bienestar emocional se desequilibra, pero también nos sentimos emocionalmente rotos,  sin esperanza, sin consuelo    cuando perdemos la compañía y el cariño  de nuestra mascota,  al perder la salud, o en una separación de pareja. Son multitud las pérdidas que vamos soportando  en el devenir de nuestra existencia. 

Dar paso a vivir el proceso de duelo cuanto antes, viviendo cada una de sus fases con la intensidad necesaria y sin estancamientos es importante para superar el dolor emocional y seguir adelante.

Sin embargo  no elaborar adecuadamente el duelo puede producir:

o   Síntomas físicos como cansancio, dolor de cabeza, dolor de espalda, de estómago, insomnio, cansancio físico.…

 

o   Síntomas Psicológicos: regresiones, tristeza profunda, depresión, estrés, desmotivación, incluso problemas relacionales con  las nuevas amistades y los seres más próximos.

Es por ello que tenemos que aprender a dejar ir lo perdido. Debemos saber desatar el vínculo que nos unía para aprender a establecer otros vínculos  siempre sin dependencias.

Tenemos que ser conscientes que la depresión, la tristeza son estados  emocionales pasajeros, y estos pueden transformarse hablando sobre ello, con quien  pueda brindar la posibilidad de ayuda para la elaboración del duelo. Porque el vivir persiste, el devenir de la vida continúa y nosotros debemos ir dando paso a otros estados de ánimo que nos ayuden a encontrar el bienestar.

¿Y cómo facilitar ese  proceso de duelo?

Favoreciendo la comunicación abierta, sincera pero sobre todo eficaz, con un experto y con los integrantes de la familia o amigos donde se  pueda explicar los sentimientos, las emociones y los pensamientos recurrentes.

Afrontar, elaborar y resolver un duelo significa pasar por estados de ánimo de dolor y tristeza, con sensaciones de desorganización subjetiva y descontrol emocional que el proceso supone. Las tres importantes etapas que debemos de afrontar  en todo proceso de duelo son:

1.    Rechazo: Rechazamos  los hechos ocurridos. En esta etapa se produce un estancamiento en el proceso de elaboración del duelo  utilizando una serie de recursos (mecanismos de defensa) con el objeto de evitar el dolor.

      1. Racionalización: se da importancia a  la dimensión racional, las explicaciones y justificaciones para evitar que emerjan los sentimientos y emociones
      2. Aislamiento: Se tiende a estar sólo y no relacionarse con los demás. Ya que unirse a los demás recuerda situaciones que de momento la persona no quiere o puede asumir.
      3. Regresión: Se vuelve a comportamientos antiguos, donde lo  perdido aún estaba.
      4. Somatización: Pasamos al dolor físico, para no afrontar el emocional
      5. Identificación: Nos proyectamos en otra persona para no vivir el proceso doloroso del duelo
      6. Sustitución Ubicamos a otra persona en el lugar de lo perdido para mitigar el dolor
    • Nostalgia: Intensificamos los recuerdos y emociones en relación a lo perdido. De esa forma anhelamos con fuerza a la persona perdida. Esto hace que se produzca un fuerte dolor emocional, de ahí que muchas personas prefieran anclarse en la etapa anterior.
    • Despedida: En la medida que vamos “soportando”  y vamos afrontando nuestra nueva situación, permitimos ir desligándonos de los recuerdos, las situaciones, el lugar que ocupaba y vamos ejerciendo las funciones que la otra persona realizaba habitualmente. Se trata de un proceso de aceptación como despedida gradual realizada en cada recuerdo de la vida cotidiana.

Me habéis preguntado muchos de vosotros cómo se si el proceso de duelo es normal o se convierte en algo patológicos.  Es decir, como saber si se está realizando de forma correcta o algo falla:


Lo que distingue fundamentalmente el duelo normal, del proceso de duelo anormal es: la intensidad, la duración de los estados y las reacciones de la persona  en el transcurso del tiempo.

 En el duelo atípico el proceso queda bloqueado, estancado y el dolor no es elaborado. De esa forma se  transcurre  por la  vida con una sensación  de sinsabor y de estar viviéndola   como un espectador,  con la impresión de  no poder  hacer nada. Es en ese momento cuando hay que pedir ayuda a un profesional para que nos guíe y nos ayude  a afrontar  las distintas etapas del duelo.

Los hombres olvidan siempre que la felicidad humana es una disposición de la mente y no una condición de las circunstancias.

John Locke
 

Ana Isabel González
629/503 409
  Salamanca
"La mayor ilusiones es... seguir teniendo Ilusiones"

6 comentarios:

  1. Muchas gracias por el artículo Artesana, estoy pasand por un mal momento y siempre me ayuda leer lo que escribes. Es un momento dificil y muy doloroso, como bien dices. Gracias

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  2. Buenas tardes, gracias a ti, espero que sirva para ayudar a todas aquellas personas que pasais por el proceso del duelo. Aprender a afrontar la pérdida es natural y esencial, ya que atravesaremos este proceso varias veces durante nuestra existencia. Saludos corciales y mucho ¡ánimo¡¡¡ Recuerda siempre que la felicidad es una disposición de la menta, y no de las circunstancias

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  3. Tendré en cuenta lo que pone en este artículo, en este momento de duelo.

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  4. Me he leído el artículo y mi impresión es que antes no era consciente de la situación y no era capaz de afrontarlo, me ha costado mucho encajar la situación y ahora mi cerebro está empezando a ser consciente y se están cruzando los pensamientos de las dos y eso es lo que me hace sentirme mal. Creo que lo que rechazaba era lo que había pasado y actuaba como si no hubiera ocurrido nada por eso estoy tardando en encajar la situación. Y ahora estoy en las etapas de rechazo pero pasando a la nostalgia, esa es mi impresión.

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  5. artesana de Iusiones5 de octubre de 2013, 14:51

    Mucho ánimo Bego, seguro que poco a poco afrontarás el duelo y mantendrás el recuerdo de la persona que se marchó con alegría y serenidad. Quédate con los mejores recuerdos, así lograrás estar tranquila contigo misma. Besossss

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